Antonio dante caballero

 

Profesión: Médico. Psicoterapeuta Universitario  
Estudios cursados en: Universidad de La Plata y Universidad de Flores: Ciencias
de la conducta. Análisis Conciliatorio Extendido
ANTAL: Asociación Hispano Americana de Ciencias de la Conducta
Dirección: Arenales 1966, 1ero B - TE: 011-15-4027 4099


Permiso para Pensar: este enunciado suscita la siguiente pregunta, ¿Por qué hace falta un permiso para pensar?.

Normalmente la gente piensa espontáneamente y no se espera que tenga permisos para hacerlo de otras personas, se espera que lo haga por si misma.

Sin embargo el pensamiento esta precedido de un lenguaje y es imprescindible que ese lenguaje este presente para poder hacerlo.

Ya sea oral, escrito, táctil, etc.

Lo que no se ha enseñado es que por bien intencionado que sea estos lenguajes contienen artilugios consientes o no que entorpecen, finalmente el proceso de pensamiento correcto.

Un ejemplo práctico; si un niño de tres cuatro años hace una pregunta a su papa: “¿papa porque esa mariposa es amarilla?” y el padre le contesta “¿Qué queres, que sea roja?”.

En realidad la pregunta no fue contestada, entonces el proceso de ideación y entendimiento no está completo y aparece a demás en su mente un mensaje involuntario del padre, que dice “No hagas preguntas”. Proceso que de repetirse o agravarse con gritos, insultos, etc. hará el que el niño con el tiempo pregunte cada vez menos. Pues en su mente queda el mensaje que las preguntas molestan hasta puede terminar pensando que el mismo es tonto y no entiende, porque en apariencias sus preguntas enojan al padre.

Ese efecto consecuencia de sus preguntas, tranquilamente puede ir provocando que con el tiempo no sea creativo y su curiosidad en su mente puede ir disminuyendo por temor de que moleste a otros.